Mormones actualizan el programa Mi Deber a Dios para jóvenes adolescentes
18 septiembre 2010 por admin
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El programa Mi Deber a Dios ayuda a los jóvenes mormones a aprender a servir a Dios y a vivir su religión. El programa actualmente está sujeto a una renovación que lo enfoca más en lograr metas porque los hombres jóvenes quieren elevarse a su máximo potencial para servir a Dios, y menos en desear ganar premios. El programa permite a los jóvenes cumplir metas que les ayuden a ser mejores poseedores del sacerdocio y a prepararse para la paternidad en el futuro.
Los mormones no tienen un clérigo profesional. Por el contrario, todos los hombres dignos mayores de 12 años pueden recibir el sacerdocio. Cada nivel de sacerdocio viene con un grado mayor de responsabilidad. Al principio, los jóvenes de 12 años o más, y los hombres que se unen a la iglesia como adultos, sirven en el Sacerdocio Aarónico. Este es el sacerdocio al que se hace referencia en el Antiguo Testamento.
Los jóvenes de doce y trece años son diáconos. Ellos son responsables por dar un buen ejemplo de comportamiento digno a la iglesia, además recogen las ofrendas de ayuno. Cada mes, se les pide a los miembros de la Iglesia que se priven de alimentos y bebidas por 24 horas y que donen el dinero que han ahorrado para ayudar a los pobres. Aunque los miembros pueden entregar estos fondos directamente, los diáconos tienen la responsabilidad de visitar los hogares de los miembros para recolectar los fondos, si desean.
Durante los servicios dominicales, los mormones reciben la Santa Cena similar a la Comunión. Los diáconos tienen la responsabilidad de llevar el agua y el pan bendecidos y servirlos a los miembros de la congregación, quienes permanecen sentados.
Los diáconos también están designados a cuidar de los pobres. Normalmente esto significa que se les pide realizar proyectos de servicio a los miembros de la congregación, así como también a sus comunidades.
Los diáconos sirven como mensajeros y ayudan a sus líderes en todas las maneras posibles. Cuando asista a un servicio SUD, normalmente observará a un joven sentado al costado de los líderes. Cuando los líderes deben enviar un mensaje a alguien durante el servicio, el diácono lo envía, permitiendo a los líderes permanecer en el estrado (una plataforma al frente de la capilla para líderes, oradores, el coro y los músicos).
Los diáconos también sirven en posiciones de liderazgo con sus pares, ayudan a enseñar a sus compañeros, ayudan a mantener el centro de reunión y los jardines, y realizan servicio voluntario limitado en los templos mormones. Ellos tienen una responsabilidad de asegurarse de que sus compañeros asistan a la iglesia y, que mientras asistan, hagan amigos.
A la edad de catorce, un joven puede ser un Maestro. Los maestros tienen todas las responsabilidades de los diáconos, pero también tienen responsabilidades adicionales. Una responsabilidad especial es llegar a ser Maestro Orientador. Junto con un adulto, se les asigna varias familias para que les brinden una especial atención. Cada mes, junto con su acompañante adulto visitan a las familias y les transmiten un mensaje espiritual. Ellos dedican tiempo a conocer a los integrantes de la familia para que se sientan segura de llamarlos en caso de emergencia. Si la familia necesita ayuda, ellos acuden primero a sus maestros orientadores.
Los jóvenes de 16 años llegan a ser Presbíteros. Ellos tienen todas las responsabilidades de las otras dos posiciones del sacerdocio, pero nuevamente, tienen responsabilidades adicionales. Dos responsabilidades especiales son el bautismo y la bendición de la Santa Cena. Un presbítero puede bautizar a las personas que se unen a la iglesia, o a los niños que se bautizan a los 8 años, la mínima edad para bautizarse en la Iglesia. La Santa Cena, mencionada anteriormente como similar a la Comunión, es preparada por los Maestros antes de empezar la reunión. Los presbíteros la bendicen, esto significa que oran antes de que la repartan. Se bendice la Santa Cena para representar el cuerpo y la sangre de Jesús.
Puede parecer extraño el dar tantas responsabilidades sagradas y desafiantes a los hombres jóvenes, pero les ayuda a crecer y llegar a ser hombres responsables y bondadosos. Se les capacita desde pequeños para cuidar de los más necesitados y luego suplir esas necesidades. El tener responsabilidades de servicios les enseña a mostrar respeto a Dios y a desarrollar hábitos de por vida de servicio divino.
El programa Mi Deber a Dios ayuda a los jóvenes a mejorar sus habilidades de servicio en la iglesia. El aprender a trabajar arduamente y servir desinteresadamente también los prepara para ser buenos esposos y padres para cuando llegue el momento. La exposición a otras familias con las que tienen responsabilidades, les permite conocer otros modelos de roles masculinos, observar buenos matrimonios en acción, y ver los desafíos que llegan cuando los matrimonios no se toman con seriedad. Ellos aprenden a observar de cerca para reconocer las necesidades y para crear un plan para resolver los problemas, todo lo cual les sirve bastante para llegar a ser adultos que contribuyan a la sociedad de manera significativa.
Algunos de los requisitos para el programa se realizarán en las actividades de la Iglesia o en las actividades familiares. Sin embargo, los jóvenes también son responsables de trabajar en partes del programa en forma individual. Aunque los jóvenes son asesorados en este programa, se les considera responsables de su propio crecimiento y progreso y no dependen del control de los adultos para que verifiquen si terminaron el programa a tiempo. Aprenden a establecer metas y luego a realizar planes para llevarlos a cabo. Ya que hay poco énfasis en los premios por cada paso, los jóvenes llegan a reconocer que el crecimiento personal es la recompensa más importante.
La Sociedad de Socorro ofrece una experiencia de liderazgo para las mujeres mormonas
18 septiembre 2010 por admin
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El 17 de marzo es el aniversario de la Sociedad de Socorro, una de las más antiguas y más grandes organizaciones de mujeres en los Estados Unidos. Desde sus inicios como una organización para ayudar a las mujeres en el servicio a los demás, también ha permitido a las mujeres obtener una amplia gama de habilidades, incluyendo habilidades de liderazgo.
La Sociedad de Socorro de hoy está dirigida por Julie B. Beck, nacida en Utah. Pasó gran parte de su infancia, hasta la edad de nueve años, en Brasil, donde su padre sirvió como presidente de misión. Ella tiene es graduada de la Universidad Brigham Young. Hoy en día, ella dirige la Sociedad de Socorro de toda la iglesia internacional, es miembro de la Junta de Educación de la Iglesia y los Consejos Administrativos de escuelas y universidades de la Iglesia; y está en el Consejo Ejecutivo y el Consejo General de Bienestar y el Fondo Perpetuo para la Educación de la Iglesia.
La hermana Beck es asistida por dos consejeras. Su primera consejera es Silvia H. Allred, quien nació y se crió en El Salvador. La hermana Allred asistió a la Universidad de Arizona, la Universidad Brigham Young, y al Instituto General Francisco Morazán en El Salvador, donde estudió matemáticas e idiomas. La segunda consejera es Bárbara Thompson, quien tiene una Maestría en trabajo social. Después de retirarse del Departamento de Servicios Humanos de Utah, se convirtió en directora ejecutiva de The Christmas Box International, que sirve a niños abusados y abandonados. Nunca se ha casado y no tiene hijos.
Las tres mujeres trabajan bajo la dirección del sacerdocio, pero tienen autoridad real para diseñar programas y tomar decisiones. Las mujeres también conducen el programa de la Primaria para los niños y el programa de las Mujeres Jóvenes para las jóvenes adolescentes, desde el nivel internacional al nivel local. Además, las mujeres tienen una variedad de otros llamamientos ––otros trabajos de la iglesia no remunerados. Ellas sirven en la Escuela Dominical, Actividades, y otras asignaciones necesarias.
La Sociedad de Socorro es la organización auxiliar para todas las mujeres adultas. Se trata de un programa integral de servicios y educación. Los domingos, la Sociedad de Socorro lleva a cabo una reunión para las mujeres adultas en la cual se enseña una lección sobre las Escrituras, la doctrina, o el cumplimiento de las funciones de las mujeres.
La Sociedad de Socorro también tiene programas en días de semana. Cada rama local de la organización auxiliar selecciona las actividades, clubes, y las clases que ellas sienten que beneficiarán las necesidades de su propia organización. Estas pueden ser tan diversas como el número de miembros. Las clases incluyen a menudo cocina étnica, artesanías, reparaciones del hogar, crianza de los hijos, lenguas extranjeras, informática y computación, mantenimiento de automóviles, y blogs. Todas estas actividades son planificadas y llevadas a cabo por mujeres.
Por supuesto, la Sociedad de Socorro, fiel a su nombre, también lleva a cabo un amplio programa de servicio, tanto dentro como fuera de la Iglesia. Un programa que permite a las mujeres SUD servirse mutuamente es el programa de Maestras Visitantes. A cada mujer se le asigna una compañera y a cada par de mujeres se les pide que visite a varias mujeres cada mes. Y a medida que visiten a las tres o cuatro mujeres en su “ruta”, ellas desarrollan una estrecha amistad unas con otras. Las maestras visitantes dan un breve mensaje del evangelio a las mujeres que visitan y toman tiempo para llegar a conocerlas. Si las mujeres tienen una necesidad, ellas primero acuden a sus maestras visitantes, lo que les permite llamar a alguien que quiere ser llamado. Las maestras visitantes proveen alimento a la familia durante enfermedades, recogen a los niños de la escuela en caso de emergencia, cuidan niños, y hacer cualquier otra cosa que se necesite hacer. El programa garantiza a las mujeres que recientemente se mudaron a la zona, el hacer amigas de inmediato, se cuida de las mujeres mayores, y alguien sabe si existe una necesidad grave que debe ser llevada a la atención de los líderes, tales como el desempleo o enfermedad grave.
Es la Sociedad de Socorro la que ayuda a administrar el programa de alimentos para la Iglesia. La presidenta de la Sociedad de Socorro se reunirá con la esposa después de que la familia ha sido aprobada para recibir asistencia alimentaria en situaciones de emergencia, para ayudarla a planificar sus necesidades de alimentos al mes y se encargará de hacer los arreglos para que ella visite el Almacén del Obispo, similar a un banco de alimentos.
La Sociedad de Socorro también opera un programa de alfabetización en el mundo entero. Aunque los hombres pueden servir como maestros de alfabetización, sólo se puede asignar a las mujeres la ejecución del programa. El líder de la alfabetización trabaja con la presidencia de la Sociedad de Socorro para evaluar las necesidades y deseos de alfabetización y para desarrollar programas y encontrar maestros para ayudar. Además de la enseñanza de la lectura, el programa ayuda con otros aspectos de la alfabetización, incluidos el enseñar a los miembros la lengua nativa de su país (como el inglés como segundo idioma en los Estados Unidos.) El programa de alfabetización también pueden enseñar habilidades de computación, la escritura de historias personales y familiares, ayudar a los padres a formar lectores, e incluso a preparar blogs.
Los grupos de la Sociedad de Socorro a menudo se encuentran realizando servicio para su comunidad o del mundo, creando suministros para el programa de Ayuda Humanitaria de la Iglesia, siendo voluntarias para eventos comunitarios, y almacenando despensas de alimentos y el almacenamiento en su comunidad.
Todos estos proyectos variados brindan a las mujeres, incluso aquellas que están sirviendo a tiempo completo en sus hogares como madres, las oportunidades para desarrollar habilidades de liderazgo. Ellas planifican y realizan reuniones y actividades, llevan a cabo proyectos de servicio, enseñan, predican y oran. Las mujeres son una parte esencial de cualquier congregación en funcionamiento y sirven a todos los niveles de liderazgo de la iglesia, desde el nivel de la congregación a nivel internacional.
Debido a que la mayoría de los puestos se asignan, en lugar de ser voluntarias, las mujeres a menudo se encuentran sirviendo fuera de su zona de confort, obligándolas a aprender nuevas habilidades y a lograr cosas que nunca se imaginaron hacer. Una mujer tímida puede encontrarse a sí misma realizando una reunión o enseñando una clase. Alguien más familiarizada, puede enseñar a los niños pequeños el domingo o podría encontrarse en Internet, tratando de averiguar cómo enseñar inglés a un grupo de hombres y mujeres en la Iglesia. Una mujer que prefiere seguir a otros, podría encontrarse a sí misma a cargo de todo el programa. Bárbara Thompson, la segundo consejera de la Sociedad de Socorro a nivel internacional, por ejemplo, admite que ella se siente más cómoda usando jeans y armando los kits de higiene de los Servicios Humanitarios de lo que se siente cuando está con su traje de mujeres líderes en todo el mundo, pero se ha puesto el reto de mejorar sus habilidades. A medida que las mujeres sirven en los diferentes llamamientos de la iglesia, se vuelven más de lo que pensaban que jamás podrían ser. Muchas de las habilidades conducen al mundo empresarial si llega el momento en que una mujer tiene que abandonar su hogar y tomar empleo. Otras, simplemente, amplían la gama de experiencias de una mujer, y la ayuda a verse a sí misma como Dios la ve –una mujer que puede hacer cualquier cosa.
Miembros comparten el Evangelio en línea
7 septiembre 2010 por admin
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Miembros juegan un papel importante al compartir el Evangelio en línea
Los misioneros en todo el mundo han encontrado un problema en los últimos años: después de sólo una visita o dos, un investigador que había mostrado un interés real corta el contacto. Los investigadores han hallado que la mayoría de esos investigadores tienen una cosa en común: pierden el interés después de encontrar en línea información inexacta y negativa acerca de la Iglesia.
Hace seis años 80 por ciento de los resultados de los motores de búsqueda para el término “mormón” eran negativos o inexactos. Hoy en día la situación ha mejorado. En algunos países, los resultados de búsqueda en Internet para “mormón” son ahora hasta el 80 por ciento positivos.
¿A qué se debe un cambio tan significativo? Además de los sitios Web oficiales de la Iglesia, hay sitios Web no oficiales que comparten información positiva acera de la Iglesia y se están difundiendo en la Web. Las personas están usando blogs para compartir sus valores y los mensajes del evangelio están apareciendo en sitios de redes sociales. En resumen, debido a la manera en que la están usando, la Internet también está ayudando a llevar a las personas a los misioneros de tiempo completo.
Muchos miembros de la Iglesia han sido inspirados por el consejo del Élder M. Russell Ballard del Quórum de los Doce Apóstoles, quien dijo: “Permítanme pedirles que se unan a la conversación participando de la Internet para compartir en evangelio y para explicar en términos claros y sencillos el mensaje de la Restauración.
He aquí una Mirada a algunas de las maneras en que los miembros de la Iglesia están usando la Internet para difundir el evangelio en maneras simples pero significativas.
New Mormon.org
Mormon.org, un sitio Web oficial de la Iglesia y una herramienta misional bien establecida, ha sido rediseñado para conectar a los usuarios directamente con miembros de la Iglesia usando perfiles personales.
El nuevo Mormon.org permite a los miembros crear perfiles explicando sus creencias y estilo de vida. Los visitantes pueden visualizar estas páginas de perfiles y aprender más acerca de la Iglesia directamente de sus miembros.
“Deseamos que los visitantes lleguen a conocer a los miembros de la Iglesia e interactúen con ellos”, dice Ron Wilson, gerente de Internet y marketing en el Departamento Misional de la Iglesia.
La Fundación Para lo Mejor
La Fundación Para lo Mejor es una organización sin fines de lucro creada por miembros de la Iglesia que trabaja para dar a la Iglesia una presencia virtual positiva. Aunque la fundación no está dirigida o auspiciada por la Iglesia, ha jugado una parte importante en mejorar la presencia virtual de la Iglesia.
Los fundadores de la Fundación Para lo Mejor empezaron a estudiar los motores de búsqueda y cómo éstos obtenían los resultados seleccionados. Ellos aprendieron que Google, un popular motor de búsqueda en Internet, permite que un sitio ocupe sólo dos espacios en una página de resultados. Eso significa que aun si LDS.org tiene cientos de páginas relevantes, solamente dos aparecerán como resultados de búsqueda. Eso dejó mucho espacio abierto para sitios negativos, y las personas parecían gravitar a sitios que no estaban relacionados con la Iglesia como institución.
“Ellos están buscando las perspectivas de sus iguales en lugar de confiar en las de la organización” dijo Jonathan Johnson, presidente de la Fundación Para lo Mejor. “Si entendemos ese principio, comprenderemos porqué nuestros líderes dicen que como miembros podemos ser más efectivos. Evitamos las paredes que se crean cuando las personas ven a alguien en una posición oficial”.
La Fundación Para lo Mejor ganó derechos sobre 1,400 URL y agrupó a miembros de la Iglesia para que crearan sitios Web que tratara sobre principios del evangelio. Los miembros relacionados con la Fundación Para lo Mejor han desarrollado 320 sitios en ya 12 idiomas. Ellos también han publicado más de 1,900 videos en YouTube.
Blogs
Para miembros que no tienen el tiempo o las habilidades para crean un sitio Web complete, el ‘blogging’ ofrece una alternativa conveniente. Los blogs (forma corta de “weblogs”) son sitios Web sencillos que son fáciles de mantener y generalmente gratis.
Cientos de miembros de la Iglesia en todo el mundo están usando sus blogs para compartir el evangelio con la familia y amigos. Es normal para los bloggers el compartir cosas que son importantes para ellos, así que es un lugar natural para hablar del evangelio.
Una joven madre que comparte su fe en línea ha desarrollado fieles seguidores. Stephanie Nielson empezó un blog, nieniedialogues.blogspot.com, donde ella narraba su vida como una mamá que se queda en casa. Ella continuó actualizando su blog después de que ella sobrevivió a un accidente de avión en 2008 que la dejó visiblemente marcada con cicatrices pero espiritualmente rededicada.
Un video de Mensajes Mormones titulado “Mi Nueva Vida” relata la historia de Stephanie y su mensaje de maternidad y belleza. “Ellos son la misma cosa para mí”, dice Stephanie sobre el video. Stephanie comparte el evangelio en su blog a través de sus artículos e incluye un gran botón con un enlace a LDS.org. Ella también ofrece a los visitantes una copia gratis de su “libro favorito” ––el Libro de Mormón–– que ella enviará “a cualquier parte del mundo… ¡a cualquier parte!”
Sitios Web de medios de comunicación sociales
Millones de personas están conectándose a Faceboo, Twitter y You Tube, y los miembros de la Iglesia están compartiendo el evangelio allí también.
La información tiende a divulgarse rápida y fácilmente en las redes sociales, lo que las hace una atractiva manera de compartir el evangelio. En LDS.org, todos los puntos en la sección Biblioteca del Evangelio muestran una herramienta “Compartir”, la cual permite a los usuarios compartir fácilmente enlaces a los artículos de las revistas de la Iglesia, discursos de la conferencia general, manuales de lecciones en varios sitios de medios de comunicación sociales.
Los usuarios de las redes sociales también pueden hacerse un admirador de las páginas oficiales de la Iglesia en Facebook. La Iglesia tiene más de 280,000 admiradores, el Libro de Mormón tiene más de 162,000 admiradores, y miles de usuarios más se han unido a otras páginas afiliadas a la Iglesia. Cuando un usuario de Facebook se une y participa en un grupo, sus amigos son notificados. Así, los amigos de cientos de miles de usuarios de Facebook han tenido contacto con la Iglesia a través de Facebook.
Los miembros de la Iglesia también están utilizando Twitter, un sitio web de una red social usada para enviar pequeños mensajes (“tweets”) vía la Internet, para compartir el evangelio. Más notablemente, la conferencia general fue la tendencia más alta de Twitter en abril de 2009, lo que quiere decir que la conferencia general fue mencionada en más tweets que cualquier otro tema.
La Iglesia también ha establecido una presencia en YouTube, un popular sitio Web para publicar videos, el cual ha generado una reacción positiva de los miembros, así como no miembros. Cada video de Mensajes Mormones, como todos los otros publicados en YouTube, puede ser publicado fácilmente en un blog o compartido vía correo electrónico, Facebook o Twitter.
La Internet proporciona una manera en que los miembros de la Iglesia lleguen a las personas en formas inimaginables hace una generación, y a medida que las tecnologías mejoran, así también mejorará la capacidad de los miembros de la Iglesia para compartir el evangelio.
Los miembros están jugando un papel en línea cada vez más importante a medida que más personas investigan la Iglesia por medio de la Web.
1. M. Russell Ballard, “Sharing the Gospel Using the Internet,” Liahona, June 2008, N1.
2. “Top Twitter trend: LDS General Conference,” Mary Richards, ksl.com, April 6, 2009. http://www.ksl.com/?nid=148&sid=6074101.
Breanna Olaveson, “Role of Members Important in Sharing the Gospel Online,” Ensign, Sept. 2010, 74–76

