Desarrollo de Talentos
Octubre 20, 2009 by Delmy
Archivado bajo Creencias Mormonas
Creemos que a todos nosotros se nos dan los talentos de nuestro Padre Celestial y nosotros tenemos la obligación de reconocerlos y desarrollarlos, usándolos para servir a Dios y a los demás. Cualquier talento que no se utilice, se perderá. A medida que utilizamos los que tenemos, podemos descubrir muchos más que poseemos.
Los talentos son más que la habilidad de cantar, golpear una pelota de béisbol, hablar un idioma extranjero, coser, etc. Nuestros talentos pueden incluir el perdonar fácilmente, el ser un buen oyente, el tener gran paciencia, la capacidad de enseñar, la alegría, o la compasión.
También creemos que debemos utilizar nuestros talentos a pesar de las críticas que enfrentemos. A un pianista le toma años el perfeccionar sus habilidades y nunca llega a ese punto sin tocar algunas notas mal delante de una multitud o sin temblar por los nervios. El desarrollo de sus talentos puede ser un proceso difícil, pero gratificante. Cuando usamos nuestros talentos, esto puede glorificar a nuestro Padre en el Cielo. No debemos ocultar los dones que hemos recibido, al igual que un pianista no debe ocultar su talento cuando se necesitan.
Nuestro manual Principios del Evangelio explica cómo desarrollar nuestros talentos en seis pasos:
En primer lugar, debemos descubrir nuestros talentos. Debemos evaluarnos para encontrar nuestras fortalezas y habilidades. Nuestra familia y amigos nos pueden ayudar a hacer esto. También debemos pedir a nuestro Padre Celestial que nos ayude a aprender acerca de nuestros talentos.
En segundo lugar, debemos estar dispuestos a pasar el tiempo y esfuerzo para desarrollar el talento que estamos buscando.
En tercer lugar, debemos tener fe en que nuestro Padre Celestial nos ayudará, y debemos tener fe en nosotros mismos.
Cuarto, debemos aprender las habilidades necesarias para que podamos desarrollar nuestros talentos. Podemos hacer esto tomando una clase, pidiéndole a un amigo que nos enseñe, o leyendo un libro.
Quinto, debemos practicar el uso de nuestro talento. Cada talento requiere esfuerzo y trabajo para desarrollar. El dominio de un talento se debe ganar.
Sexto, debemos compartir nuestro talento con los demás. Nuestros talentos crecen gracias al uso que hacemos de ellos (ver Mateo 25:29).
La combinación de todos los talentos de los hijos de Dios asegura nuestra supervivencia y hace de este mundo un lugar maravilloso e interesante.
