El Día de Reposo
Febrero 16, 2010 by Delmy
Archivado bajo Creencias Mormonas
A los mormones se les enseña a guardar el Día de Reposo como se manda en las Escrituras. Siempre que sea posible, no trabajamos los domingos, ni hacemos que otros trabajen (es decir, visitando restaurantes los domingos), se evitan determinadas actividades recreativas, vamos a nuestras reuniones de la iglesia y pasamos el día con la familia o brindando servicio. Algunas familias apagan el televisor completamente y otros elegirán programas completamente relacionados con el Evangelio.
Por supuesto, a veces el buey está en el fango y como dijo Jesucristo: “Es lícito hacer el bien en el día de reposo”. Los profesionales tales como médicos y enfermeras son evidentemente necesarios, y no serán condenados por hacer lo que es necesario. Creemos en la planificación por adelantado para evitar viajes innecesarios a la tienda y usted probablemente sabrá que nuestros hijos no van a poder jugar en este día. Nuestro objetivo es dedicar el día entero a nuestro Padre Celestial. Esto no sólo es una manera de demostrar amor a Él, es rejuvenecernos y una buena manera de hacer que la familia se una en un mundo en el que tan a menudo estamos separados. Debido a que Dios descansó el séptimo día, cuando creó la tierra, así también lo hacemos nosotros, a causa de Su ejemplo. El día de observancia se cambió para el domingo por la resurrección de Cristo.
Esto puede ser un tema complicado cuando se trata de niños SUD que quieren hacer deportes que requieren partidos o prácticas en domingo. Algunos eligen participar el domingo y otros dicen a sus equipos que tendrán que sentarse en cualquiera de los juegos o prácticas de ese día. No es nuestro deseo que otros se sientan mal por involucrarse en deportes el domingo, sino que se respete nuestra creencia de no hacerlo. No esperamos que los demás sientan lo mismo acerca de este tema.
A veces, también es necesario viajar el domingo, pero hacemos nuestro mejor esfuerzo para honrar el día lo mejor que podemos, tal vez haciendo de él un tiempo para el estudio de las Escrituras o la oración en silencio.
Cuando se escojan actividades para el día de reposo, se sugiere que nos preguntemos, “¿Me inspirará y me edificará” Permitimos que el Espíritu guie a las familias sobre el modo de honrar este día.
