Testimonio de Fabiola
Octubre 8, 2009 by giuseppe
Archivado bajo Testimonios en video
Yo nací dentro de la Iglesia, es decir, mis padres eran miembros de la Iglesia y yo crecí asistiendo a la Primaria y a las Mujeres Jóvenes, etc. Pero no nací sabiendo que la Iglesia era verdadera. Nadie nace sabiéndolo, y entonces también me asaltaron dudas. Debido a eso oré mucho, leí mucho, y le pedí ayuda al Padre. Me dispuse a leer el Libro de Mormón de principio a fin para saber por mí misma lo que allí decía. En una ocasión al leer en Alma 37:37 le pedí al Padre que me acompañara esa noche. Tuve una experiencia acostada en mi cama que no me dejó dudar más del amor de nuestro Padre. De allí me di cuenta que el Libro de Mormón era verdadero, y por ende, si era verdadero José Smith realmente fue un profeta de Dios.
De allí en adelante me acerqué mucho a mi Padre Celestial. Sentí por primera vez que tenía un testimonio propio y personal. Ya había escuchado mucho acerca de la promesa que contiene el Libro de Mormón pero nunca la había puesto a prueba. Esa promesa se encuentra en Moroni 10:3 al 5. Nadie nos puede convencer que algo es verdad a menos que lo sintamos realmente. Que el sentimiento venga de Dios y de nadie más. De esa forma hay seguridad de que Dios te ha respondido y entonces ya no hay duda. Hay preguntas, todos tenemos preguntas, pero no dudas.
Desde entonces he pasado por muchas pruebas y situaciones que me han ayudado a aprender más y a acercarme más a Dios. El Espíritu Santo es quien nos hace sentir esos sentimientos tan especiales. A veces puedes sentir tranquilidad al escuchar la palabra de Dios, a veces un calorcito en tu pecho, o a veces una paz que te invade completa. No sé cómo será para ti, sólo sé que cuando tú ores y le pidas ayuda a Dios sinceramente, y cuando sea el momento apropiado, Dios te responderá de una forma que tú entenderás perfectamente.
Yo sé que Dios cumple sus promesas si uno cumple con Él.

Me llamo Sara soy miembro de la iglesia desde los 14 años, aunque estuve alejada mucho tiempo nunca perdí mi testimonio de que esta es la iglesia verdadera de Jesucristo, sabía que mi Padre Celestial me estaba esperando y algún día regresaría y gracias a El hoy estoy nuevamente activa en la iglesia, regresé porque sé que el Señor me ama y él nunca se olvidó de mí, a pesar de todos los errores que cometí y las pruebas por las que he tenido que pasar hoy me siento Feliz de poder llevar a mis hijas a la iglesia, por mucho tiempo me sentí muy infeliz, mi Padre Celestial escuchó mis oraciones y estoy muy agradecida a El.